Producción
 

Rodolfo Ardenghi, presidente de Vía Frutta

05/07/2010 

“Estamos en presencia de un negocio de quebranto”

Al frente de una de las principales exportadoras regionales y del CIATI A.C., Ardenghi sostiene que la combinación entre las depreciaciones monetarias en los mercados de destino y apreciación del peso, con inflación de costos, colocan a la actividad en un punto de inflexión.
por Claudio Scaletta
– ¿Cuál es su perspectiva para la presente temporada?
– Para mí este año termina mal. Muy mal.
 
– ¿Por la cuestión cambiaria?
– Sólo por el lado de los ingresos, por la caída del euro, se perdió el 15% en un negocio diseñado para tratar de ganar el 7%. Después tenemos el rublo que copia al euro y el sobreabastecimiento en determinados mercados. La crítica de que cada vez vamos más a Rusia y a Argelia es cierta. Si hay menos inversión y menos productividad esto es un círculo vicioso.
 
– ¿Habrá un ajuste?
– El ajuste ya es irrenunciable. En el Valle hay un faltante de ingresos monumental y se viene de un faltante de ingresos del año anterior. Pero además, tenemos el problema de altos costos. Hay números sencillos. Un cajón “sin fruta” puesto en el puerto son 9 dólares. Si a la fruta buena se le ponen 25 centavos de dólar, a la buena, tendría que venderse toda la producción a un precio FOB de 14 dólares. Imposible. O sea que estamos en presencia de un negocio de quebranto. Pero además, en el 2001 el jornal de un trabajador rural estaba en 17 pesos. En la última cosecha fue de 114. Si dividimos tenemos la friolera de 6,7. Si hacemos un “dólar laboral” necesitaríamos un tipo de cambio de 6,70, y sólo para estar como en el 2001, cuando las cosas estaban mal. Y esto en una actividad que es mano de obra dependiente, una gran diferencia con otras actividades exportadoras de la Argentina, como los granos o la metalmecánica. Aquí el 50 por ciento del valor FOB es mano de obra directa. ¿Y cuánto será este año la negociación de UATRE, del empaque, del frío? En estas condiciones no se podrá hacer fruticultura el año que viene. Yo veo que se llegó a un punto de no continuidad.
 
– Por cómo están definidos los números, usted describe una situación sin salida, porque ni el euro se va a revaluar, ni existe posibilidad de hacer un ajuste interno en dólares.
– Lo que se ve es incluso lo contrario. La lectura política es que como a Estados Unidos le va mal y a Europa también la idea es “reforcemos el mercado interno”. Cuánto son los salarios hoy ¿40% del PIB? Vamos por el 50%. La decisión es mantener el atraso cambiario.
 
– ¿Entonces?
– Nos preguntamos como haremos para pagar los salarios y para vender nuestro producto. Yo no tengo la respuesta para saber como venderemos un producto cuyo costo es hoy un 20% superior al valor del mercado. Lo que veo es que no se puede hacer fruticultura en estas condiciones. Para una actividad exportadora mano de obra dependiente, el atraso cambiario es letal. El 80% está atado al dólar, ya sea en fresco o en jugos.
 
– Considerando que las quejas de los exportadores por los costos son una tradición, incluso hasta en los primeros años de la post convertibilidad, no se corre hoy el riesgo de la fábula del lobo y el pastorcito mentiroso.
– Creo que el cuadro del Valle es de atraso tecnológico y la falta de productividad, algo que se arregla de un solo modo y es con inversión. Tenemos que hacer la autocrítica de que aquí faltó inversión. Esto es lo que nos pasa en el Valle, tenemos que solucionar nuestros pecados originales e invertir. Todos se dan cuenta de esto. Esas quejas que usted dice… pero acá no hay plata que alcance para cubrir el atraso. En los años superavitarios no se puso el dinero en inversión. Pero hay que matizar. Este es un negocio de commodities, mano de obra intensivo, en el que se trabaja con un margen pequeño, como ocurre en todos los negocios de commodities. Pero si usted pone todo el excedente en capital de trabajo y al año siguiente la naturaleza se lo pide, se queda afuera del negocio.
 
– ¿Y como se enfrenta este panorama? ¿Cuál tendría que ser la política pública?
– (Piensa y duda)… No se. Ahora estamos haciendo un trabajo de análisis de costos a ver si mostrando los números… Queremos llevar a nivel político la problemática.
 
– Reformulo la pregunta ¿llevarlo a nivel político para pedir qué?
– Decir que a esta economía regional que mueve 500 millones de dólares le van a faltar, haciendo 2 números, 150. Y de la fruticultura viven 80 mil trabajadores y otras actividades. Estos 150 millones tienen que venir de algún lado, quizá el fiscal, salvo que las empresas tengan capacidad de endeudarse en un monto directamente proporcional.
 
– ¿Prevé un ciclo de ajuste empresario, con empresas que quedarán afuera?
– Me parece que se necesita una decisión política y alguna apoyatura inteligente, que sea concebida por todos los sectores. Esto no es una cuestión de CAFI o de la Federación de Productores, esto es “la producción”, los tres sindicatos que actúan junto con la producción, y los niveles políticos de las provincias y nación. Si no nos unió el amor, nos unirá el espanto.
 
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Comentarios de los lectores

14/07/2010 16:26  |   inespelaez Estoy totalmente de acuerdo, nos unirá el espanto. Es imperdonable que todavía no estén de acuerdo los principales referentes de la fruticultura argentina. Por favor MIREN A CHILE!

Producción primaria

– ¿Cuál es la relación de Vía Frutta con la producción primaria?
– Somos una sociedad de productores con un gerenciamiento profesionalizado. Desde el punto de vista del abastecimiento tenemos producción propia, fruta de los socios, proveedores de bulto terminado no socios y pequeños productores primarios.
– ¿A que atribuye la situación de conflicto con la provisión?
– Nosotros hemos tomado el modelo italiano de fidelización. Nos ocupamos de la asistencia técnica, de los controles de cuadernos de campo, asistencia en plaguicidas, fertilizantes… El conflicto aparece cuando el negocio no da. Creo que en la fruticultura hoy no hay más espacio para nadie que no le agregue valor a la cadena. Nosotros podríamos no haber tenido producción propia, pero lo hicimos como una forma de agregar valor a la cadena, lo que se puede hacer a través de la logística, de la venta, de la cobranza, a través de la búsqueda de nichos…
– ¿Por qué todos los ajustes del sistema recaen sobre el productor primario?
– Yo no diría el productor primario, sino sobre la producción primaria. Si se observa en cabeza de quien está hoy la producción se nota que hay una fracción de productores primarios alta en número y baja en cantidad de kilos, un indicador de baja productividad. Hay un problema de productividad en esta porción. Algunos señalan que debe pasarse de las 28 o 30 toneladas por hectárea a 50 y con un descarte de a lo sumo el 10%, pero para eso hace falta mucha inversión. Y lo que no se dice es que en el Hemisferio Norte, donde 50 toneladas es el piso, existen subsidios muy altos a esta producción. Y hay otra cuestión. El mercado de consumo en Europa consume peras y manzanas a 1 o 2 euros el kilo. La frutas de ellos en estación y la nuestra en contraestación, pero sin que cambie el precio, cuando la nuestra la hacemos artesanalmente, tiene que tener cadena de frío y cruzar el Atlántico. El esfuerzo que se nos pide es demasiado grande.

CIATI

– ¿El CIATI recibió fondos de Neuquén?
– En el Ciati teníamos un atraso tecnológico importante y, hace dos años, se tomó la decisión de tomar un crédito y a su vez, la provincia de Neuquén cumplimentó un aporte de cerca de 3 millones de pesos en total, con lo que sumamos unos 9 millones de pesos para actualización tecnológica. Ahora estamos trabajando en una segunda etapa de actualización que nos demandará unos 5 millones de pesos. Por el lado de la capacitación en recursos humanos recibimos la semana pasada la visita de Miguel Gamon, que es el presidente de la comisión de métodos analíticos de residuos de plaguicidas de la UE, lo que genera una importante transferencia de know how que se complementa con los técnicos nuestros que viajan afuera.
– ¿El CIATI se ocupa del análisis de residuos para la fruticultura?
– No solamente. Ahora estamos ocupándonos de agroalimentos. El 60% de las muestras que analizamos vienen de otras partes del país.
– ¿Están trabajando con la Universidad Nacional de Río Negro?
– Justamente en la Asamblea de la semana pasada comenzamos a trabajar en el CIATI como uno de los actores para la creación del Polo de Ciencia y Tecnología de Agroalimentos. Y esto a través de la vinculación con las universidades, de Río Negro, del Comahue, el INTA, los centros del Conycet y los gobiernos de Neuquén y Río Negro. Hay cuestiones de diversificación alimentaria y la Patagonia tiene por delante un futuro grande.
– ¿Cuál sería el aporte del CIATI?
– Creemos que somos una organización bastante inédita en el país, con mucha vinculación con empresas privadas desparramadas en todo el país, lo que puede servir para generar la fuerza impulsora para el polo.

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