Producción
 

Heinz Deprez: Una mirada belga sobre los problemas del Alto Valle

05/07/2010 

Insólito mensaje del dueño de Expofrut

El empresario señaló los graves problemas de inversión del circuito regional, reconoció la falta de transparencia en la relación comercial con los productores primarios, pero sin advertir la vinculación entre atraso tecnológico y apropiación de rentabilidad.
por Claudio Scaletta
El dueño de una de las principales empresas distribuidoras de frutas y hortalizas del mundo, Heinz Deprez, visitó el Alto Valle y, según el diario de Patagonian, lo hizo “sólo por dos horas”. El grueso de ese escaso tiempo dedicado in situ a uno de las pocas firmas con producción primaria del grupo, lo habría dedicado a “una extensa charla” con el diario de la exportadora local que le sigue los pasos. Si Deprez pasó prácticamente todo el tiempo que estuvo en el Valle hablando con un diario, significa que el objetivo de su visita fue dejar un mensaje no sólo hacia dentro de su empresa, sino hacia fuera. Los mensajes del empresario pueden leerse aquí y aquí.
Deprez no dijo nada que no se sepa ya. Básicamente señaló que la productividad del Valle es muy baja en relación a los estándares internacionales y que la producción local está estancada desde hace 20 años, dos señales de fracaso sistémico. También que los florecientes mercados de Rusia y el norte de África son el emergente de la pérdida de calidad de la producción local. En esta línea, destacó que es necesario pasar de las menos de 30 toneladas promedio por hectárea de peras y manzanas que produce la región a más de 50 toneladas. Irreprochable y clarísimo. Ahora bien, aumentar la media de productividad por hectárea es algo que se consigue de una sola manera: con inversión.
 
El problema de la reproducción ampliada
Deprez seguramente debe conocer dos conceptos económicos muy elementales y de gran utilidad para comprender el atraso tecnológico de muchos productores del Valle y del conjunto de la región. Se trata de “la reproducción simple” y “la reproducción ampliada” del capital. Sucintamente se dice que en cualquier actividad existe reproducción simple del capital cuando al final de un ciclo de negocios se logra obtener una ganancia media más la amortización del capital empleado. En cambio, si el excedente generado permite ir más allá de la simple amortización y realizar nuevas inversiones, se entra en el dorado mundo de la reproducción ampliada. Aplicando estos conceptos elementales a la fruticultura regional, se tiene que el conjunto de la producción no habría logrado, al menos en las últimas dos décadas, ni siquiera la reproducción simple del capital, precisamente la crítica que realiza el propio Deprez. Esto es así porque la “amortización del capital” supone mantener al día, en el estado del arte, la tecnología. Si en vez de empresarios frutícolas, desde pequeños chacareros a grandes exportadores, se hablase de un taxista, la reproducción simple supone mantener al día el modelo del auto. La reproducción ampliada, en cambio, supone la posibilidad de, con el tiempo y a través de los sucesivos ciclos de negocio, comprar más autos.
 
Sinceridad feroz
Ahora bien, la limitación de la crítica de Deprez no es que no aborda las causas de lo que critica, algo que no es una exigencia para toda crítica, sino que las niega. En el pasaje más contradictorio de sus respuestas admite, con sinceridad feroz, que en la relación con los productores primarios no hay transparencia. Probablemente sea la primera vez que un empresario reconoce, sin matices, esta ausencia de transparencia. Bienvenido sea, porque la autocrítica es el primer paso para el cambio. Sin embargo, inmediatamente, el megaempresario agrega: “no podemos modificar programas estratégicos porque algunos sectores aduzcan falta de transparencia (…) Si nos plantamos a reclamar transparencia, no estamos mirando el verdadero problema de la actividad. Nos perdemos en el corto plazo sin mirar lo estratégico”.
 
Transparencia y reproducción ampliada
La transparencia reclamada por los productores primarios independientes no es ningún eufemismo. La falta de transparencia significa la continuidad de un sistema de comercialización que permite y/o facilita la “apropiación” (esto sí es un eufemismo) de la renta del productor primario. Deprez sostiene que quejarse por esta extracción es perderse “en el corto plazo sin mirar lo estratégico” e inmediatamente agrega que “tal vez por eso es que en el Valle seguimos produciendo 25.000 toneladas y exportando 15.000 por hectárea, como hace 20 años atrás… ¡ese es el verdadero problema del sistema!”, enfatiza.
Lo verdaderamente insólito es que el empresario plantee ambos conceptos como aspectos separados, cuando apropiación de renta y falta de inversión son las dos caras de una misma moneda. Si muchos chacareros fueron perdiendo progresivamente productividad por hectárea y calidad es porque no invirtieron. La mitología local sostiene que la falta de inversión respondió al carácter dispendioso de los productores, que en las buenas temporadas optaron por el vehículo 0 km y no por la chacra. Aunque todos los mitos demandan algún contenido de verdad, lo cierto es que la falta de inversión no puede separarse de la sistemática extracción de renta de la producción primaria, algo de lo que la principal exportadora regional puede dar cátedra, como lo ratificaron en fecha reciente las múltiples denuncias (irresueltas) ante la Secretaría de Comercio Interior de Nación. Cuando a un pequeño productor primario se le extraen 10 o 20 mil dólares de renta en una temporada, roza el cinismo reprocharle falta de inversión. Desde el punto de vista de la economía, entonces, lo que Deprez plantea es una simple contradicción, un agravio a la inteligencia media.
En este marco, la demanda empresaria de la hora, la “mirada objetiva”, según el diario de Patagonian, de Deprez es que “productores y empresas deben trabajar juntos”, otro llamado habitual de los empacadores-exportadores cuando se avecinan tiempos de crisis. Vale considerar que en cualquier actividad económica el trabajo conjunto demanda como prerrequisito la confianza mutua. Y lo menos que pide la confianza entre partes son reglas claras, es decir: ser transparentes, evitar aprovecharse del más débil en la relación comercial, eso que en la soberbia mirada de Deprez sería sólo una cuestión menor que impide la “visión estratégica”.
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Comentarios de los lectores

05/07/2010 22:48  |   sara rinith Claro…así es Scaletta!! Usted tiene razón!! el reportaje al JEFE “significa que el objetivo de su visita fue dejar un mensaje no sólo hacia dentro de su empresa, sino hacia fuera”. Si usted habla con dos o tres chacareros de distintas empresas se dará cuenta que lo que dice su nota es verdad. Ellos, todos, dicen lo mismo a sus productores. Entre los galponeros no se quieren mucho, pero cuando las papas queman, son un mismo corazón y saben que al igual que los cantitos de la cancha, la musiquita que hacen cantar, es pegadiza y por ahí, alguien cree en la “mirada objetiva” . Este tipo de notas ayudan a “abrir los ojos”…. Muy bien!!
05/07/2010 13:24  |   Marcos Trevisan Los productores del valle no pueden comprarse un tractor nuevo, poner riego, sistematizar su produccion, gracias a estos "empresarios visionarios" la proxima vez que venga que lo hagan recorrer una chacra para que vea como todavia funcionan los Fiat 400.
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