Las exportaciones argentinas hacia Brasil pasaron por diferentes etapas que pueden agruparse en tres periodos:
1990-1997: Los noventa fueron la “época dorada” del comercio frutícola entre los dos países, consecuencia de la creación del Mercosur y del creciente interés de la población brasileña por la fruta argentina. Las exportaciones crecieron año tras año. En las frutas de carozo Brasil fue el principal y casi único destino. En manzanas y peras, el 50 por ciento de las exportaciones. En 1997 y principios de 1998 se llegó al record de exportaciones a Brasil: 171 mil toneladas de peras, 154 mil de manzanas y 14,5 mil de ciruelas.
1998-2001: Este panorama cambio drásticamente con la crisis brasileña del 98, que redujo marcadamente las compras. Las exportaciones de ciruelas, por ejemplo, cayeron de 14,5 mil toneladas en el 1998 a unas 6,6 mil en el 99. Los exportadores argentinos debieron buscar nuevos mercados. En caso de la fruta de carozo, se descubrió el interés europeo. En el caso de manzanas y peras se incrementaron los volúmenes enviados a Europa, pero el mayor aumento fue hacia Rusia que en cierta medida compro las manzanas que ya no podían ubicarse en Brasil.
2002-Últimos años: Volvieron a crecer los envíos a Brasil. En algunas frutas este crecimiento fue más marcado, es el casos de las peras y de los duraznos y nectarinas. Actualmente en peras se está cerca de alcanzar los volúmenes comercializados en los ’90, mientras que en nectarinas se superaron ampliamente. La situación manzanas, ciruelas y cerezas es diferente, si bien hubo una recuperación de las exportaciones, no se alcanzaron los volúmenes de la época dorada.
Queda por responder si los cambios significan el regreso a la Brasil-dependencia de los ’90. En el caso de los carozos, particularmente en duraznos y nectarinas la tendencia se confirma. En los últimos años entre el 70 y el 80 por ciento de estas frutas se enviaron a Brasil. En ciruelas y cerezas los envíos se recuperan, pero de manera más pausada. Pero además, al crecer relativamente más otros mercados, cae marcadamente la participación de Brasil. Similar situación se registra en manzanas y peras. Actualmente entre un 20 y un 30 por ciento de las exportaciones de peras y entre un 18 y 22 por ciento de las de manzanas se destinan al socio mayor del Mercosur. En los ‘90 este mercado representaba más del 50 por ciento de las ventas externas.
El detalle es que si bien en algunas frutas los volúmenes son similares a los exportados en los ‘90, se logro incrementar la importancia a los destinos de ultramar. Ello ocurre tanto en carozos como en pepitas, donde ante una situación de crisis es inevitable la búsqueda de nuevas alternativas de comercialización para ubicar la producción.
Peras
La época de “gloria” de los envíos a Brasil fue en los ‘90, alcanzándose en el año ’97 el máximo valor exportado (171 mil toneladas). A partir de la crisis brasileña de 1998 y de la argentina de 2001, los envíos a Brasil cayeron marcadamente. En 2003 se tocó un piso de 51 mil toneladas, menos de un tercio que 6 años antes. A partir de 2004 los envíos se recuperaron, ganando importancia año a año. En 2009 se vendieron 133 mil toneladas, valor que supera el volumen promedio de los ‘90.
Manzanas
A partir de los ’90 comenzaron a aumentarse los envíos, registrándose el máximo valor en 1997, con 154mil toneladas. El destino Brasil superó en 1996 y 97 el 50 por ciento; manteniéndose durante gran parte de la década en valores superiores al 40 por ciento. La situación cambió radicalmente a partir del 2000; año en que sólo se exportaron 28 mil toneladas. Luego hubo una leve recuperación, pero a partir de 2005 los envíos se estabilizaron cerca de las 60 mil toneladas, manteniéndose la participación brasileña en alrededor del 20 por ciento de las exportaciones argentinas. Lo que asombra es que los envíos a Brasil no registren mucha variación durante los últimos años y que no sean independientes de algunos factores clave, como el volumen de las cosechas en ambos países y el tipo de cambio bilateral. Pareciera ser que simplemente Brasil requiere de este volumen de Red Delicious argentinas para satisfacer una parte de su demanda interna que busca esta manzana, casi con independencia de su precio y de la oferta de manzanas locales.
Ciruelas
En los ‘90 casi todas las ciruelas se exportaban a Brasil. Otra vez la crisis de 1998 se traduje en el desplome de las compras y los empresarios argentinos encontraron nuevos mercados en Europa. Con el transcurso de los años la situación se normalizó y los envíos hacia Brasil se recuperaron lentamente, aunque no se alcanzaron los volúmenes enviados en los noventa. Actualmente se exportan a Brasil alrededor de 10mi toneladas, lo que representa el 60 por ciento del volumen total exportado.
Cerezas
A comienzos de los ‘90 Argentina exportaba pocas cerezas y lo poco que se enviaba iba a Brasil. A partir de 1997 la situación cambio drásticamente gracias a la apertura de nuevos mercados como Europa y América del Norte. Mientras crecieron las exportaciones a ultramar, los envíos al país vecino se mantuvieron en niveles mínimos. Recién volvieron a crecer a partir de 2005, llegando a exportarse 400 toneladas en 2009 (el 2005 fue un año excepcional). Pero el aumento de los envíos a Brasil fue muy inferior al que registrado en los mercados de ultramar, con lo que la participación de Brasil en la exportación argentina se mantiene baja (10-20 por ciento).
Duraznos y nectarinas
A principios de los noventa los volúmenes exportados eran muy bajos (menos de 500 toneladas) y se enviaban a Brasil. Hacia fines de los noventa se incrementa la exportación de duraznos y también empiezan a registrarse nectarinas. Al igual que en el resto de las frutas, la crisis brasileña obligó a buscar otros mercados, pero a partir de 2000 comenzaron a crecer nuevamente los envíos. El aumento es muy marcado y actualmente los envíos a Brasil superan ampliamente a los de los noventa. Actualmente entre el 70 y el 80 por ciento de los duraznos y nectarinas se destinan al vecino país.
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