La claroscura intervención de Nación en el circuito frutícola sigue proyectando sombras. Si ya parecía una manera poco eficiente de intervenir en una economía regional regalar dinero a quienes no tienen más título que el de propiedad sobre la tierra, la reciente visita a la región del viceministro de Agricultura, Lorenzo Basso, perfeccionó las asimetrías.
Según se informó tras la visita del nuevo funcionario, más de 300 productores neuquinos recibirán 1.500 pesos por hectárea. El beneficio alcanzará a propietarios de hasta 80 hectáreas, aunque con un límite de asistencia de hasta 20 hectáreas. Esto quiere decir que productores medianos y grandes recibirán un gracioso subsidio de 30 mil pesos per cápita. La dudosa legitimación de este reparto de dinero público entre holgados propietarios, a los que dicho sea de paso ya se les cubren parte de los salarios de sus trabajadores vía el Pro.Re.Pro, bordea la ilegalidad; más cuando entre los beneficiarios neuquinos se encontrarían hasta dirigentes de cámaras empresarias. Dicho mal y pronto: Los subsidios no sólo llegarán a los necesitados productores más pequeños que luchan por mantenerse dentro del circuito, sino también a “los productores ricos que tienen tristeza”. Algunos de ellos deberían tener la integridad ética de donar el regalo, pero ya se sabe que así no funciona el sistema.
Cobrar por hectárea: Neuquén no es Río Negro.
Pero la cosa no termina aquí. Llama la atención que la noticia conocida ayer no haya sido observada por la dirigencia política y frutícola rionegrina. Sucede que los propietarios de tierras ubicadas al este del río Neuquén recibirán los aportes de manera diferenciada. Según se informó a mediados de diciembre pasado, no serán 1.500 pesos por hectárea, sino 1.300, no será hasta 80 hectáreas, sino hasta 30. El tope de aportes no estará en 20 hectáreas, sino en 10.
A modo de ejemplo, mientras un chacarero neuquino de 30 hectáreas recibirá 30 mil pesos de regalo, uno rionegrino con la misma cantidad de tierra recibirá 13 mil pesos. ¿Por qué la diferencia? ¿Es un error de cálculo de Nación en el reparto? ¿Se debe a la mayor capacidad de gestión de los funcionarios neuquinos? ¿La Federación de Productores de Frutas de Río Negro y Neuquén no tiene nada que decir?
Cuestión de número
Ante consultas de FruticulturaSur.com, desde Río Negro sólo se dijo que “Río Negro tiene muchos más productores que Neuquén, unos 2000 beneficiados contra poco más de 300”, un argumento pobre que en todo caso tendría que servir para obtener resultados opuestos. De cualquier manera, sólo resta una señal potente: Si tiene que invertir en una chacra invierta en Neuquén. El título de propiedad le dará derecho a mayores subsidios.