El enojo de buena parte de los empresarios con la comercializadora no se agota en los sucesos de comienzos de 2009, cuando a pesar del conflicto con los trabajadores del empaque y según alegan los colegas, Patagonian (PFT) fue la única firma asociada a Cafi que pudo llegar a los mercados internacionales con las variedades “primicia”. El encono también llega hasta el presente.
“Fijate como empezó la reunión con Moreno en la que se definieron los 22 centavos” (dice 22, no 23), casi gritó a este medio un conocido empresario que hoy trabaja para una multinacional. “Moreno abrió diciendo que Patagonian ya había aceptado pagar 23 centavos. En la reunión no había nadie de Patagonian. Y enseguida preguntó qué íbamos a hacer nosotros. No nos quedó otra que aceptar”, se quejó el fallido negociador.
Frente a las dudas del cronista, las explicaciones del empresario parecían algo conspirativas. Mirando las liquidaciones y la metodología de compra de frutas de PFT, se encuentran en cambio algunos indicios para comprender enojos.
A diferencia de la mayoría de las empresas de la región, Patagonian es esencialmente una comercializadora. Ello implica que, por más que adquiera fruta a granel de productores independientes, la fruta pasa por los empaques y frigoríficos de terceros. Por eso, sus liquidaciones tienen una apariencia distinta: Toda la fruta comercializada es “fruta embalada” lo que evita la desagradable lidia con los descartes, una de las vías tradicionales de ajuste de los precios primarios.
Si se toma al azar una liquidación de PFT de la última temporada, se encuentra que por el kilo de peras la empresa pagó 43 centavos de dólar y por el de manzanas 37 centavos. El promedio ponderado de la liquidación de ambas frutas arroja un valor de 41 centavos de dólar por kilo. Moreno estaría feliz con estos números. Pero para saber lo que recibe el chacarero a este valor debe restársele el “costo de empaque y frio” de 0,21 centavos de dólar por kilo. Con lo que el promedio de este productor que tenía bastantes peras quedó en 0,20, a lo que todavía debe restársele el 5 por ciento de retenciones (siempre sin reintegros). En síntesis, unos 19 centavos de dólar por kilo de fruta embalada (sin descartes, que no figuran en la liquidación). La diferencia de lo pagado al chacarero por las restantes firmas no existe, pero los papeles muestran en cambio otra cosa.
“A Patagonian le va bien cuando hay paro y no la perjudica la intervención de Moreno. Si seguimos así pronto será la primera exportadora”, terminó de lamentarse el empresario devenido ejecutivo.
Reconocimiento y descargo
Otra diferencia con las restantes firmas es que PFT cuenta con un medio de comunicación vinculado que expresa sus estados anímicos. De la relectura de los días posteriores al acuerdo con Comercio Interior surgen algunas perlitas: En el suplemento Rural del 12 de diciembre pasado se reconocen tácitamente los dichos del empresario criticón: “Moreno aclaró que uno de los ejecutivos que se habían excusado de asistir, representante de la firma Patagonian Fruits, ya le había confirmado su aceptación previo a la reunión”. Precisamente lo que todos los empresarios comentaron con fastidio después del encuentro con el funcionario. Acto seguido, el medio vinculado brindó al titular de PFT la posibilidad de hacer su descargo: “Hugo Sánchez, aseguró que él estuvo de acuerdo con el valor solicitado por Moreno porque todas las empresas también lo estaban”, se lee. Sánchez negó además haberse reunido en privado con Moreno y agregó también que si bien “se reunía seguido con el senador Miguel Pichetto”, no lo había hecho en esta ocasión.